¿Te ha pasado que al final de una relación sientes que lo diste todo… y aún así no fue suficiente? Hoy vamos a hablar de ese patrón que muchas mujeres repetimos: amar de más, darlo todo, esperando que eso nos garantice ser amadas. Pero…
¿Por que terminamos vacias?
Este patrón se origina en una profunda necesidad de validación y reconocimiento. Aprendimos a dar amor como moneda de cambio: "si yo doy, entonces me querrán". El problema es que, cuando damos desde el miedo a no ser suficientes, atraemos personas que toman… pero no devuelven. Aquí la clave es aprender a equilibrar el dar y recibir. No por egoísmo, sino por amor propio.

Ejercicio:
Haz una lista de las últimas 3 relaciones importantes en tu vida (pareja, familia o amistad). Escribe:
¿Qué te dices?
¿Qué recibiste realmente?
¿Qué te hubiera gustado recibir?
Esto te ayudará a tomar conciencia de tus patrones.

Cuando sanas tu necesidad de dar para ser amada, empiezas a crear relaciones donde das y recibes desde el equilibrio. Te invitamos a seguir este proceso en mi taller “Recuerda Quién Eres” , donde trabajamos esto en profundidad.